Absentismo laboral: un coste al alza para las empresas hosteleras

El absentismo laboral es un problema creciente en España, y especialmente en el sector hostelero, muy estacional, con una elevada carga horaria y muchos puestos de trabajo temporales. Ello se traduce en más costes directos para la empresa y otros problemas asociados a la productividad y calidad del servicio. La solución pasa por un plan de prevención.

España, un país ya de por sí con una de las tasas de absentismo laboral más altas del mundo, muestra una tendencia creciente en los últimos años. 2016 se ha cerrado con un aumento del 15%, una cifra preocupante si tenemos en cuenta los costes directos e indirectos que supone para las empresas.

camarero llevando bebidas

Por sus características, la hostelería sufre un mayor absentismo laboral

El sector servicios es uno de los que mayor crecimiento está experimentando año tras año en lo que absentismo se refiere, con un aumento en el último ejercicio del 18%, frente a un 15% de incremento de media general. Dentro del mismo, la hostelería tiene determinadas características que facilitan una mayor tasa de absentismo laboral, como

  • La organización del propio sector, con una elevada carga horaria semanal y un volumen alto de trabajo.
  • La estacionalidad 
  • La temporalidad de una importante parte de los puestos de trabajo
  • Un bajo criterio de selección a la hora de contratar personal más allá de la experiencia del candidato

Los problemas de absentismo se dan principalmente en establecimientos hosteleros medianos y grandes, con más de 100 trabajadores, y con mayor frecuencia en perfiles profesionales de niveles bajos.

Graves consecuencias

El absentismo laboral se traduce en serios problemas para la empresa hostelera, sobre todo en términos de costes directos

Por ejemplo, en el caso de una empresa del sector hostelería-restauración con una plantilla de 150 trabajadores y un promedio de tasa de absentismo del 8,2%, el número de bajas diarias es de 12. Para un sueldo promedio bruto de 23.000€/año los costes son:

Plantilla 150
Promedio del absentismo 8,20%
Nº bajas diarias 12
Coste día ausencia 83,79 €/día
Coste diario bajas 1.005,48 €
Coste mensual bajas 30.150,00 €
Coste anual bajas 361.800 €

Además de los costes directos, hay otros muchos costes indirectos que deben tenerse en cuenta, como:

  • La búsqueda y formación de sustitutos
  • Pérdidas asociadas a la productividad
  • Horas extras del resto de empleados
  • Efecto “epidemia”: el absentismo acaba “contagiando” al resto de la plantilla
  • Mayor rotación de personal
  • La repercusión en la calidad de atención al cliente, algo que en en la hostelería es fundamental
¿Qué se puede hacer para reducir el absentismo?

Se estima que cerca  del 82% de las empresas del sector  de la hostelería y la restauración tienen sistemas de control del absentismo, un dato muy por encima de la media, que se sitúa en un 25%. Sin embargo, menos del 20% cuentan con planes de gestión del absentismo.

Además de la monitorización (si no sabemos cuánto nos está afectando difícilmente pondremos medidas para solucionarlo) y la prevención y promoción de la salud, la gestión de un plan para reducir el absentismo llevado a cabo por profesionales es la mejor forma de garantizar un clima saludable para la plantilla y una reducción de la tasa de absentismo.

Los problemas de absentismo se dan principalmente en establecimientos hosteleros medianos y grandes, con más de 100 trabajadores, y con mayor frecuencia en perfiles profesionales de niveles bajos

Para el doctor Jaume Sala, especialista en Medicina del Trabajo y director de Negocio de Grupo Geseme, “un plan de gestión del absentismo tiene como consecuencia directa una reducción de los costes empresariales generados por enfermedad común mediante la gestión de las incapacidades temporales y permanentes. Está claramente demostrado que el coste de esta gestión se autofinancia con una pequeña parte del ahorro que genera, por eso en nuestro caso trabajamos a objetivo”.

Son muchas las tareas que pueden llevarse a cabo para ayudar al empleado a una más rápida recuperación, como por ejemplo:

  • Poner a disposición de la empresa un conjunto multidisciplinar de profesionales y recursos destinado a brindar soporte y asesoramiento médico y mejorar la atención sanitaria de los empleados.
  • Agilizar pruebas médicas
  • Aportar información para una mejor gestión de los recursos humanos
  • Gestionar segundas opiniones médicas.
  • Gestionar y prestar asesoramiento médico-jurídico-laboral, entre otras

En cualquier caso, el primer paso para reducir el absentismo pasa por la formación en prevención de riesgos laborales. Un porcentaje significativo de las enfermedades de origen físico se originan en el lugar de trabajo o empeoran en el mismo, por lo que con una correcta implementación de un plan de promoción de la salud se puede minimizar su impacto. Los problemas de salud mental y estrés son la segunda causa más habitual de absentismo, pero la mayoría pueden prevenirse con éxito, lo que tendrá una clara repercusión directa en el aumento de la productividad.

Más información en www.absentismo-laboral.com

 


¿Quiere leer más artículos como este? Reciba gratis nuestro newsletter. ¡Suscríbase!


Escribe un comentario