Guisante de Palencia con crema fina de patata y huevo poché

El guisante de Palencia es una de las joyas de la gastronomía palentina, un producto de temporada tan valorado como escaso. En los restaurantes Estrella del Bajo Carrión (Villoldo, Palencia) y en su sucursal madrileña, Villoldo, lo emplean, cuando disponen de él, para preparar esta receta de “Guisante de Palencia con crema fina de patata y huevo poché”.

Guisante de Palencia con crema fina de patata y huevo poché

Se trata de unaa receta sencilla en la que el guisante de Palcenca (inmaduro, pequeño, jugoso, muy dulce y con un finísimo hollejo apenas perceptible) se guisa previamente con cebollas tiernas. ¿El resultado? Simplemente delicioso.

Modo de preparación:

Se guisan los guisantes con cebolleta dulce entre 15 y 20 minutos, dependiendo del tamaño y la textura del guisante.

Se hace una crema fina de patata (patata, cebolla y puerro) y un huevo poché.

Se monta el plato con un molde de acero: primero la crema de patata, después los guisantes, y coronamos con el huevo poché. Finalmente, espolvorear con un poco de polvo de jamón.

El guisante de Palencia

Este manjar de temporada es, como dicen desde la Diputación de esta provincia, “uno de los productos hortícolas genéricos más valorados en la gastronomía palentina. Su calidad solo se basa en la difícil y extrema climatología y en su recolección precoz. El secreto de este guisante es su lento crecimiento, en las frías primaveras, y su recolección manual cotidiana, en pleno proceso de formación del grano y acumulación de jugos, antes de que alcance su máximo grosor y ‘se pongan ceroños’, duros, hollejudos y ligeramente amargos…”.

Guisante de Palencia

El guisante de Palencia: inmaduro, pequeño, jugoso, muy dulce y con un finísimo hollejo

Una receta que se pueden consumir, en temporada, en el restaurante Estrella del Bajo Carrión (Mayor, 32. Villoldo. Palencia. Tel. 979 82 70 05) y en su sucursal madrileña, Villoldo (Lagasca, 134. Madrid. Tel. 910 224 552).

Estrella del Bajo Carrión es uno de los más reputados restaurante palentinos. Al frente están las hermanas Pedrosa junto a sus hijos también. Su buen hacer, con una excelente materia prima de pequeños productores y el mimo en los pequeños detalles caracterizan a esta casa familiar, que es también un coqueto hotel de 10 habitaciones.

Una de las hermanas, Pilar, y su hijo Alfonso abrían hace un año Villoldo en el madrileño barrio de Salamanca, una “casa de comidas” que reproduce la filosofía familiar: producto selecto, mimo, buen hacer y recetas de siempre en un ambienete acogedor.

 


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