Las patronales Cehat y Hostelería de España exigen al Gobierno y los partidos políticos una clarificación urgente sobre la recién aprobada ley de desperdicio alimentario y que escuchen al sector para adecuarla a la realidad y operativa de las empresas. Por su parte, las empresas de restauración colectiva aseguran ya estar alineadas con la nueva normativa.

Hostelería de España y la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), que representan a la industria hostelera española. muestran su gran preocupación sobre la recién aprobada Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario.

Esta normativa, que afecta directamente a las operaciones de la hostelería, ya que obliga a la donación de sus excedentes, ha seguido un trámite parlamentario del cual «se desconoce el resultado final y no se tiene informacion sobre cómo ha quedado la norma«, explican ambas entidades

Ambas patronales denuncian que el hecho de que no se hayan tomado en consideración en el Congreso muchas de las enmiendas aprobadas en el Senado, lo está provocando una gran inquietud en el sector, cuyas empresas desconocen cómo ha de operar en el futuro y cómo afectará a sus responsabilidades como empresas que sirven comidas al público.

Hostelería de España y Cehat habían solicitado en el Senado que se incorporaran modificaciones técnicas y de contenido en la ley, como:

  1. Relativizar la obligatoriedad de cumplir con la jerarquía de prioridades ya que, por ejemplo, si un restaurante u hotel no tiene en la cercanía a quién donar, pueda entregarlo para la creación de biomasa.
  2. Relativizar la obligación de suscribir acuerdos de donación de alimentos.
  3. Que, en caso de donación, sea el agente donante el que establezca las condiciones para asegurar la trazabilidad de la entrega y eximirlo de responsabilidad.
  4. Exoneración de responsabilidad por parte del establecimiento que entrega el excedente alimentario, una vez que se pone a disposición del tercero.
  5. Graduación de sanciones y posibilidad de subsanar la acción infractora sin que conlleve sanción durante el procedimiento sancionador.

Las patronales del sector alertan de que estos y otros ejemplos están provocando «gran inquietud en todos los establecimientos que sirven comidas al público» y que es necesaria una clarificación urgente para saber finalmente qué se ha aprobado y si va a haber reglamentos específicos posteriores para adecuarlos a la operativa diaria de los establecimientos de hostelería.

Ambas organizaciones empresariales han contactado con los responsables políticos sin haber obtenido una respuesta concreta. Por ello, Cehat Hostelería de España exigen a los partidos políticos y a los ministerios clarificación urgente «y que tengan en consideración al sector económico que más empleo genera y que se sitúa a la cabeza de la economía española».

El desperdicio alimentario preocupa a los consumidores

El 95% de los consumidores respalda la ley contra el desperdicio alimentario y la adopción de medidas en supermercados y restaurantes. De hecho, el 89% de los consumidores afirma que ya pide llevarse la comida sobrante cuando sale a comer fuera de casa, frente al 58% en 2016 señala el Barómetro del Desperdicio Alimentario de Aecoc y Phenix, recién presentado.

Sin embargo, aún existen barreras, ya que un 24% de los consumidores afirma que no es fácil encontrar restaurantes que lo ofrezcan y un 12% lo considera poco práctico. Las medidas mejor valoradas en hostelería incluyen la posibilidad de que los restaurantes ofrezcan envases para llevarse la comida sobrante (67%); la opción de menús de última hora a precios reducidos (61%), y la posibilidad de elegir menús con distintas cantidades para evitar sobras (44%).

La restauración colectiva, contra el desperdicio alimentario

Por su parte desde la patronal de la restauración colectiva, Food Service España, recuerdan que el sector lleva años implementando soluciones para reducir el desperdicio alimentario y que las empresas tienen integrado en su operativa diaria diversas estrategias para minimizarlo y avanzar hacia una producción más eficiente y sostenible.

Por un lado, con la donación de excedentes a entidades sin ánimo de lucro consiguen que los menús no consumidos lleguen a personas que sí puedan aprovecharlo, como personas en riesgo de exclusión. Además, la separación de residuos facilita su reutilización en alimentación animal o su conversión en compostaje, reduciendo el impacto ambiental.

Por otro lado, la inversión en I+D está impulsando proyectos innovadores para la reutilización de residuos alimentarios en productos nutracéuticos, abriendo nuevas vías de aprovechamiento sostenible.

Asimismo, las empresas del sector también han reforzado los programas educativos en el ámbito escolar, fomentando hábitos de consumo responsables tanto en los centros educativos como en los hogares.

El sector de la restauración colectiva trabaja con un objetivo claro: que ni un solo menú acabe en la basura. Por ello, consideran que nueva normativa contribuirá a reforzar esta meta e impulsar nuevas medidas y planes de acción que permitan reducir, aún más, el desperdicio alimentario.

En este sentido, la colaboración entre las empresas de restauración colectiva, las administraciones públicas y otras entidades es clave en el desarrollo de estrategias eficaces para reducir el desperdicio alimentario. Es interesante “apostar por estas sinergias, impulsando acciones conjuntas que maximicen el aprovechamiento de los recursos y refuercen el compromiso del sector con la sostenibilidad”, destaca Mario Agudo, portavoz de Food Service España.